Lourdes Contreras es socióloga, feminista, comunitaria, e integrante de las rondas campesinas de Lushcapampa (Perú). Lushcapampa y Puña –el pueblo donde nació el recién electo presidente Pedro Castillo-, son dos pueblos que pertenecen a la Región de Cajamarca. Contreras y Castillo se conocen del territorio, pero también forman parte de las rondas campesinas, un dato no menor – a decir de Contreras-, a la hora de analizar el recorrido de Castillo, el apoyo de las bases a su candidatura (aun el de aquellos que no comparten el conjunto de sus planteos), las exigencias que mantendrán a partir de ahora respecto de sus promesas de campaña, y las demandas de amplios sectores de la población históricamente relegados.
¿Qué son las rondas campesinas?
Somos una organización autónoma nacida desde nuestros territorios para defender nuestros derechos. Administramos justicia desde nuestras comunidades, somos interlocutores con el Estado, garantizamos la paz comunal y educamos a nuestro pueblo. Nos amparamos en el derecho consuetudinario. Esta administración de justicia es reconocida por nuestros pueblos, pero también está siendo reconocida por el Estado. El art. 49 de la Constitución nos reconoce como organismo jurisdiccional de administración de justicia, lo mismo que el convenio 169 de la OIT. A pesar de ello, hay persecución por parte del Estado, ya que señalan que como campesinos e indígenas somos incapaces de administrar justicia. Por eso exigimos una asamblea constituyente que sea plurinacional y que respete la administración de justicia de nuestros territorios.
¿Quiénes son las feministas comunitarias y populares del Perú?
Somos feministas que estamos articuladas con la Marcha Mundial de las Mujeres Macronorte Perú. Nuestra principal articulación en la macroregión norte tiene que ver con hacer frente al extractivismo capitalista, patriarcal y neoliberal, y las luchas por nuestro cuerpo-tierra. Está organización cuenta con una diversidad de mujeres: ronderas, indígenas, campesinas, rurales, urbanas, etc. Dentro de esta diversidad nos denominamos feministas, comunitarias y populares
¿Para vosotras también fue una sorpresa el caudal de votos que obtuvo Castillo en 1era vuelta?
No, si bien se dice que Pedro Castillo surgió de la nada, eso no es verdad. Algo importante de este proceso, y muy invisibilizado a nivel nacional, es que Pedro Castillo viene trabajando hace muchísimos años con las rondas campesinas. Él es rondero, campesino y profesor de zonas rurales. Esa estrategia de educación popular, que articula desde las bases y camina los territorios, es el trabajo que él ha hecho desde siempre. Eso no suele darte prensa, pero nosotras lo conocemos de esos espacios, ha participado de las luchas y los procesos de resistencia. En la 1era vuelta, en mi pueblo, yo sabía que el 90% votaba por Castillo, y en general en la región. El voto por Castillo es por una necesidad de cambio. Estamos hartas de enfrentar la violencia sobre nuestros cuerpos, en nuestros territorios, y el despojo de nuestras tierras. Nos criminalizan por defender el agua o la vida. Necesitamos a alguien que represente nuestros pueblos y que nazca de nuestros pueblos, aunque eso no garantiza el cambio.
¿Confían en que Castillo pueda llevar adelante esos cambios aun en las condiciones en las que le va a tocar gobernar?
Somos muy conscientes de que Castillo llego al gobierno, pero no tiene el poder. También creemos que los únicos cambios los vamos a lograr nosotras como mujeres organizadas desde nuestras bases. Lo que esperamos es que abra espacios de diálogo. Nuestra exigencia es una nueva constituyente, esa es nuestra principal bandera de lucha. Para ello estamos fortaleciendo nuestras bases y dialogando con otras organizaciones.
¿Cómo imaginan ese proceso, dado que Castillo prometió que sería mediante un referéndum y, hoy por hoy, no cuenta con los respaldos necesarios en el Congreso?
Hay dos opciones, una es a través de un referéndum, y la otra es mediante la solicitud del pueblo, juntando firmas. Nos estamos preparando para los dos procesos. Lo que sabemos es que tenemos que estar fuertes y organizadas, que Perú Libre es un partido patriarcal con una estructura vertical y colonialista que va a actuar bajo esos parámetros, y que las más desfavorecidas, como siempre, seremos las mujeres.
¿Han tenido algún acercamiento con Castillo, o alguien de su partido, desde que gano la elección?
Después de la 1era vuelta participamos de varias reuniones, convocadas por Perú Libre con distintas organizaciones, para aportar a un plan para los próximos 100 días. Nosotras, como feministas, también estamos articulando con otras feministas a nivel nacional, para llegar a un encuentro nacional de feministas hacia un proceso constituyente.
La postura de Castillo en materia de género y mujeres está ligada a posiciones conservadoras, ¿qué piensan sobre esto?
Perú Libre tiene una postura fundamentalista y conservadora, pero Castillo responde a una organización. Como rondero él sabe cómo funcionan las cosas en un proceso asambleario. Confiamos en su apertura al diálogo, algo que nunca hemos tenido con ningún otro candidato. Esa misma apertura es la que nos va a permitir exigir derechos. Los cambios van a venir de las bases, habrá algunos cambios en las reglas de juego del Estado, pero la lucha está dada desde las organizaciones. Esperamos que Castillo garantice los derechos de nuestros pueblos y de las mujeres.
Están en contacto con feministas de otros territorios del Abya Yala (pueblos originarios de América), ¿qué experiencias comparten?
El hecho de que Castillo forme parte de Perú Libre habla de una cierta cooptación de su poder. Nos preocupa que se convierta en un gobierno neoextractivista, lo que ha pasado con los gobiernos de izquierda de Bolivia y Ecuador. Castillo ha dicho que el proyecto minero Conga – que representa uno de los procesos de lucha y resistencia más emblemáticos-, no seguirá adelante, pero existen en Cajamarca 17 proyectos más que están en gatera y no sabemos qué va a pasar. Necesitamos pensar un modelo económico de transición. Tanto nuestros cuerpos como nuestros territorios están en disputa a diario. Hemos compartido mucho con las compañeras de Bolivia y Ecuador para aprender de sus procesos, porque son las más cercanas. De igual manera, ahora, para el proceso constituyente, tenemos la referencia de las compañeras chilenas que han logrado una buena cantidad de escaños.